Wingsuit flying

El wingsuit flying, también llamado wingfly, es una modalidad del salto BASE y del paracaidismo que consiste en saltar al vacío vestido con un traje aéreo, que imita el cuerpo de una ardilla voladora, y recorrer largos recorridos planeando, para finalmente aterrizar haciendo uso del paracaídas.

Gracias a estos trajes aéreos, llamados wingsuit, la sensación de velocidad que se experimenta es mayor a la de la caída libre, y permite incrementar el desplazamiento horizontal frente a una disminución del desplazamiento vertical.

El lugar desde donde se realiza el salto puede ser una aeronave, al igual que en el paracaidismo, o un lugar fijo, como en el salto BASE, y durante el vuelo se pueden alcanzar velocidades de 200 km/h o más.

Es considerado como el deporte aéreo más extremo del mundo debido a la peligrosidad que conllevan muchos de los saltos y planeos realizados por profesionales, pasando en ocasiones muy cerca de paredes montañosas o del suelo a alta velocidad, cosa que ha provocado la muerte de decenas de amantes de este deporte.

Historia del wingsuit flying

El primer vuelo con traje aéreo se realizó en el año 1930. Los trajes de alas estaban creados con diversos materiales como la seda, el lienzo, la madera, el metal o huesos de ballena. Desgraciadamente no eran fiables, y 72 de 75 personas murieron realizando pruebas, provocando la prohibición del uso de estos trajes  en Estados Unidos por parte de la asociación de paracaidismo.

En la década de 1980, Christoph Arns, un paracaidista alemán, hizo un diseño de un traje con alas palmeadas que conseguían reducir la velocidad de la caída y ofrecía una mejor estabilidad, consiguiendo que que la asociación de paracaidismo eliminara la prohibición.

No fue hasta mediados de la década de 1990 cuando Patrick de Gayardon, un paracaidista francés, creó un nuevo traje volador con una gran eficencia y que proporcionaba una seguridad nunca vista hasta la fecha. A pesar de eso, Patrick falleció en 1998 realizando una prueba después de haberle hecho una modificación al traje.

En 1999 nació la compañía BirdMan Inc., fundada por Jari Kousma y Robert Pecnik cuando diseñaron y comercializaron el primer traje aéreo accesible a todo el público.

La compañía BirdMan fue también la que empezó a difundir el mensaje de que los trajes aéreos eran seguros, para tratar de eliminar la mala fama que se habían creado, no sin razón, y crearon programas para instruir a pilotos profesionales.

Equipo

Para practicar este deporte de riesgo es imprescindible contar con un wingsuit y un paracaídas.

El paracaídas que se utiliza suele ser del mismo tamaño que el de salto BASE, y al igual que este deporte, se prescinde de llevar un paracaídas de emergencia debido a que no dipondría de tiempo para abrirlo.

A continuación vamos a explicar en detalle cómo está hecho el traje utilizado para volar.

Wingsuit

El traje aéreo está fabricado con nylon y tiene tres alas: una en cada brazo y otra en las piernas de mayor tamaño. Estas alas son membranas que van desde las manos hasta la cintura, y desde un pie al otro, simulando la cola de un pájaro.

El traje contiene pequeñas canibalizaciones por donde circula el aire, consiguiendo aumentar la resistencia a la caída vertical y favoreciendo la caída horizontal.

wingsuit flying

Wingfly: cómo volar como un pájaro

Cuando el salto se realiza desde una avioneta en marcha, el traje de wingfly comienza a volar inmediatamente al salir de la aeronave, gracias al viento generado por la velocidad de ésta.

En cambio, cuando el salto se realiza desde un lugar fijo como puede ser un acantilado, no existe velocidad inicial. En ese caso se necesita caer verticalmente durante unos segundos para acelerar y generar la velocidad aerodinámica que necesita el traje para elevar el vuelo.

El piloto puede modificar la velocidad delantera y el ratio de descenso cambiando la forma del torso, arqueando los hombros, moviendo las caderas y las rodillas y cambiando el ángulo de ataque en el que el traje de wingfly vuela en el viento relativo.

Durante el vuelo se puede alcanzar una proporción de dos metros y medio avanzados verticalmente por cada metro descendido, o incluso más.

Cuando llegan a una altitud determinada sobre el suelo, el piloto despliega el paracaídas y planea hasta aterrizar.

Preparación necesaria

Al igual que ocurre en el salto BASE, para practicar el wingsuit flying es necesario tener una dilatada trayectoria como paracaidista y contar con cientos de saltos a tus espaldas.

Solo los más experimentados deben de practicar este deporte para evitar accidentes no deseados.

El salto con traje de alas está prácticamente en sus inicios, por lo que no se trata de un deporte regulado y cualquier persona puede adquirir un traje de estos.

Como dice el paracaidista Santi Corella en esta entrevista, muchas de las muertes producidas en este accidente se debe al desconocimiento de quien lo practica.

Cuál es el precio del traje aéreo y dónde se puede comprar

Hay varios modelos de wingsuit, algunos indicados para los primeros saltos, cuyos precios van desde 300/400 hasta alrededor de 1000 euros, otros pensados para saltadores de nivel medio, con un precio que va desde los 500 hasta los 1200€ , y finalmente otros para saltadores experimentados, que pueden valer entre 1000 y más de 2000 euros.

Para comprarlos existen varias tiendas online de fabricantes. Una de ellas es de la empresa pionera en la comercialización de estos trajes. Dispone de tres modelos que puedes ver aquí, aunque los precios de la web están en yenes japoneses.

Otras tiendas online dónde se pueden comprar estos trajes son Phoenix-fly y Tonysuits.

Vídeos

El wingfly es uno de los deportes más fascinantes de ver en vídeo. Ver volar a una persona es algo que no se ve todos los días. Eso, unido a las espectaculares vistas que ofrecen, es inevitable quedarse durante un buen rato mirando imágenes como las que te enseñamos a continuación.

Para empezar, este es el espectacular vídeo que grabó Uli Emanuele pasando por un pequeño agujero formado en una roca a toda velocidad:

Este otro vídeo de saltadores BASE ofrece unas magníficas vistas de los glaciares Bossons en Francia:

Este vídeo de Brandom Mikesell volando por Europa seguro que no deja indiferente a nadie. La sensación de libertad que ofrecen estas vistas no tienen precio:

Por último, te dejamos con estos dos hombres pájaro volando en Dubai al lado de un avión Airbus A380, el modelo comercial más grande del mundo: